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Elsa RBrondo
elsarbrondo@gmail.com

jueves, 23 de junio de 2005

Haydée y la memoria cinematográfica

Haydée Una podría comparar a Haydée con las Indie poperas (vaya oximorón) Natalia Lafourcade y Julieta Venegas: las tres comparten una voz con poca potencia, pero con la suficiente personalidad para prescindir de un "do" de pecho. Hay algo que privilegio en Haydée (hija del cubano Pablo Milanés) y es su paso lo mismo por el Jazz que por los ritmos afrocubanos sin muchas dificultades. Ahora mismo escucho su voz suave y armoniosa en Tanto amar, el tema más conocido de su primer disco: un chillout jazzero. Es curioso, hace unos meses cuando no sabía de quién era ni cómo se llamaba esta canción, solía oírla de regreso de dar mis clases en una infame universidad del sur de la ciudad (UIC). Por alguna razón los programadores de 108 fm la ponían más o menos a la misma hora: 20:10 hrs.

No sé si a ustedes les pase, pero cuando voy en el coche, en ciertas ocasiones y con cierta música tengo la sensación de ser parte de una película, una especie de
mini road movie. Imaginen: Insurgentes de noche, algo de tráfico, después de la lluvia, húmedo asfalto y una conductora con aire ensimismado y al fondo una música que paulatinamente sube de intensidad. Así recuerdo esas noches en que mi alma cansada y desanimada por el espíritu vacío de mis alumnos, se recuperaba kilómetro a kilómetro (sería porque de paso saludaba a mi FFyL). De puro gusto me compré el CD de Haymée para invocar my own private south.

3 comentarios:

Alfredo dijo...

No tenía conocimiento de esta cantante, ni mucho menos que fuera hija de Pablo Milanés.
Por lo que cuentas suena no sólo interesante sino, incluso, apetecible. Asi es que voy a intentar buscar algo de su música y si no pues ya sé de donde puedo obtener una copia privada para mi uso y disfrute personal.
Besitos

Alfredo dijo...

Me encontré con este artículo, a propósito de tu comentario en el blog:

La cantante cubana Haydée, debuta en España: actúa en Madrid (hoy), Cartagena (mañana) y San Sebastián (día 25). Y hay expectación: Haydée es hija del gran cantautor cubano Pablo Milanés. Aunque, por expreso deseo suyo, no aparece su apellido en los créditos de su primer disco como solista, Haydée (EMI, 2005): "No quiero que la gente venga a escucharme con la referencia de mi padre, que tiene poco que ver con mi música. Él, de todas formas, está encantado con mi disco".

En realidad, Haydée (La Habana, 1980) ya poseía experiencia discográfica: "Grabé con el pianista Hernán López-Nussa en Brasil, en una onda jazzística, utilizando mi voz como instrumento. Un disco llamado From Havana to Rio, lamentablemente de poca difusión". Una aventura premonitoria: hay un latido brasileño en parte de la música de Haydée, una querencia sensual que comparte con muchos de los novísimos cantautores cubanos. "Puede que sea una consecuencia del bloqueo", explica, "al dificultarse la difusión de la música estadounidense, su hueco fue ocupado por otras propuestas. Así yo descubrí, por ejemplo, que Elis Regina era seguramente la mejor cantante del mundo. Pero eso no significa que dejáramos de vibrar con la rumba afrocubana o con la música de la santería". Deformación clásica, Haydée recuerda crecer entre muchos tipos de música: "Mis hermanos y yo siempre queríamos quedarnos en las descargas que se montaban en casa, nos resistíamos a ir a la cama. No sólo pasaban históricos instrumentistas cubanos, como Cotán, que era como de la familia; de repente, llegaba un tipo flaquísimo, de pelo largo y piel blanca, que resultó ser Fito Páez. Sólo cuando ya empecé a tocar el piano pude integrarme en aquellas sesiones".

Aunque su nombre fuera un homenaje a una heroína del castrismo, Haydée Santamaría, de trágico final, la hija de Pablo Milanés rehúye el cancionero político: "Parece que cada artista cubano tuviera que definirse en sus discos: o Castro o Miami. Yo prefiero cantar a las cosas que nos unen, no a la que nos separan. Formo parte de una generación que sigue viviendo la mayor parte del tiempo en la isla y se manifiesta estéticamente: Pável Urquiza, Francis del Río, Telmary, Yusa, Gema Corredera, Raúl Ciro. Y Roberto Carcassés, que me llevó a sus sesiones en La Zorra y el Cuervo, donde hacíamos latin jazz".

Huir de los excesos
Musicalmente, Haydée está hoy unida a uno de los más extraordinarios músicos y productores de la última generación cubana, Descemer Bueno. "Él anda entre Cuba y Estados Unidos; está buscando una vía para internacionalizar nuestra música, hacer un pop cubano abierto a todos los sonidos, incluyendo los electrónicos. Huyendo, eso sí, de los excesos de tantos instrumentistas cubanos, que siempre quieren demostrar al mundo lo mucho que tocan. Hace un par de años, vinieron a La Habana unos cazatalentos mexicanos y me ofrecieron grabar. Descemer tenía un repertorio pensado para una cantante femenina y lo unimos con mis ocurrencias." Finalmente, ¿cuál es la mejor manera de escuchar Haydée? No duda ni un segundo: "Se debe escuchar en compañía. Desnudos y en la cama".


http://www.elpais.es/articulo.html?d_date=20050706&xref=20050706elpepiesp_2&type=Tes&anchor=elpporcul

Jorge Carlos dijo...

Acabo de escuchar el tema "Siempre que te vas", de una dulzura melódica a la manera de los grandes boleros de siempre, de esos que te parten en dos.